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Circuito de la Caldera de Tejeda

Ficha Tecnica

Longitud total / duracion de la marcha: 24,1 kilometros / 11 horas, 40 minutos
Desnivel origen / destino: 281 metros
Desnivel maximo: 805 metros
Pendiente:
media: 7 grados
mi­nima: 1 grados
maxima: 20 grados
Firme:
sendero: 14,8 kilometros
pista: 1,5 kilometros
asfalto: 7,8 kilometros
Dificultad: Media
Precauciones: cortes de agua, desprendimientos y firme resbaladizo en invierno.

Acomodation (clik photo)


Descripcion:

El camino recorre el interior del que fuera centro de la actividad volcanica insular durante mas de nueve millones y medio de anos. La Caldera de Tejeda concentro la emision de ingentes cantidades de rocas de gran variedad, que incluyen ignimbritas, sienitas, etcetera. La emision, muy rapida, produjo el vaciado de la camara magmatica y provoco el hundimiento de la cupula central de la Isla, dando como resultado esta enorme caldera, de 18 kilometros de diametro maximo. Simultaneamente al hundimiento, la depresion se colmato con nuevas emisiones de rocas acidas (tobas, ignimbritas, traquitas, riolitas), despues de lo que se produjo un singular fenomeno volcanico: la inyeccion de grandes cantidades de rocas que atravesaron los materiales preexistentes, generando una densa malla de diques conicos o cone-sheet.

Después de un largo parentesis erosivo de algo mas de cinco millones de anos de duracion, comenzo en la zona la actividad del ciclo Roque Nublo. Expulso unos cien kilometros cubicos de rocas acidas y basicas que los valles y barrancos canalizaron hacia la costa, y que rellenaron el relieve preexistente, edificando un gran volcan de caracter central. La alta explosividad y la violencia de algunas de estas erupciones originaron potentes mantos de brechas volcanicas, al mismo tiempo que destruía la parte central del volcán.

Tras esta fase de actividad, la erosion constante desmantelo aquella parte del relieve que solo se vio localmente afectada por fenomenos volcanicos posteriores.

En sintesis, la Caldera de Tejeda ha experimentado sucesivamente, a lo largo de su dilatada historia geologica, un hundimiento coetaneo al fin del primer ciclo magmatico; una excavacion erosiva en el Mioceno, durante una fase de inactividad volcanica; un relleno de materiales del ciclo Roque Nublo y, por ultimo una etapa de reexcavacion erosiva ininterrumpida hasta la actualidad. Asi­ se ha ido configurando su relieve espectacular, con multitud de formas caprichosas, producto de la prolongada actuacion de los agentes erosivos sobre sustratos de variada naturaleza: barrancos encajados (Siberio, El Chorrillo, etcetera); valles abiertos (cabecera de El Toscon); estrechos interfluvios (cresteri­a del Bentayga); mesas (Acusa y el Junquillo) y roques (Roque Nublo, Roque Palmos, etcetera). La esplendida vision de la isla de Tenerife acaba de dar al paisaje un toque muy especial.

El clima de la comarca se caracteriza por condiciones termicas y pluviometricas cambiantes. En los meses de primavera y verano se manifiesta una marcada aridez, con altas temperaturas, que superan en ocasiones los 40 grados, y escasas precipitaciones. Durante el invierno descienden las temperaturas, incluso hasta algunos grados bajo cero, y cobran importancia las lluvias, torrenciales e irregulares; la nieve puede aparecer en los tramos del camino proximos a la meseta del Roque Nublo. A veces, el alisio rebosa desde la cumbre y cubre la caldera rozando las partes culminantes, tal y como sucede en el Roque Bentayga.

En la actualidad domina la vegetacion de matorral. En los altos reina el retamar, mientras en las zonas mas bajas el matorral, heterogeneo, es de tabaibas, escobones y tajinastes. En los valles, asociadas a la mayor abundancia de agua, son frecuentes las palmeras, que dotan a los caseri­os de una gran belleza. En las zonas de umbri­a, sobre todo en los riscos, se desarrolla una vegetacion rupi­cola, destacando el balillo, la cerraja, la mostaza de risco y algunos endemismos de interes.

Las plantas introducidas forman parte importante del paisaje vegetal; tuneras, pitas y especialmente almendros. Este ultimo singulariza la comarca, sobre todo en epoca de floracion.

La peculiar configuracion geomorfoligica de este sector de la Isla ha condenado a sus habitantes a un relativo aislamiento. Este factor, aunque atenuado hoy, favorecio la conservacion del paisaje tradicional. La red de caminos del interior de la cuenca de Tejeda obedece a la necesidad de intercambios comerciales entre los pobladores de los numerosos pagos de la comarca. El eje principal del comercio era La Aldea - Tejeda. Para los aldeanos, aparte de la vi­a mari­tima, era la forma de desarrollar el comercio hasta la llegada de la carretera, desde Agaete, hacia la mitad del presente siglo.

Es fuerte la sensacion de que aqui­ el tiempo se detuvo, y de que aun hay oportunidades de saborear la cadencia de la vida rural que marca el devenir de los pobladores de la cuenca. Se advierte la sorpresa que todavi­a despierta la aparicion de forasteros en los pequenos pagos. Sin embargo, debido a la pujanza economica de las comarcas limi­trofes, el espacio ha sufrido el exodo de sus pobladores, especialmente de los mas jovenes, con lo que llego la decadencia de la ganaderoia y de la agricultura cereali­stica que ocupaba extensas superficies, a juzgar por la presencia de bancales que desafi­an en ocasiones la pendiente de las pronunciadas laderas. El abandono de las practicas economicas tradicionales ha llevado a su sustitucian por flujos turi­sticos, o por la implantacion de la agricultura de exportacion, que en las Islas requiere el terrazgo costero para su desarrollo.

A todo ello hay que anadir la existencia de pintorescos caseri­os, con relevantes ejemplos de la arquitectura tradicional de la Isla. Se trata de pequenos nucleos de casas en su mayor parte adosadas, con estrechas callejuelas.