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Encrucijada del Roque Nublo
Circuito de la Caldera de Tejeda
Camino de las Presas
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Ficha Técnica
Longitud total / duración de la marcha: 20,1 kilómetros / 7 horas, 45 minutos
Desnivel origen / destino: 58 metros
Desnivel máximo: 570 metros
Pendiente:
media: 7 grados
mínima: 5 grados
máxima: 8 grados
Firme:
sendero: 11,5 kilómetros
pista: 6,5 kilómetros
asfalto: 2,2 kilómetros
Dificultad: media
Precauciones: desprendimientos y barranqueras.
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Descripción General
Atraviesa un sector de ignimbritas traquítico-riolíticas, lavas, brechas y sedimentos tobáceos del primer ciclo magmático, con sobreposiciones de brechas Roque Nublo que forman vastos interfluvios en plancha (Cortijo de Majada Alta, al Oeste, y Lomo de La Palma, al Este). En el último sector, ya en la divisoria de los barrancos de Chira y La Data, abundan fonolitas ignimbríticas de la fase extracaldera.
Predominan los procesos destructivos del relieve de la Paleocanaria, con formas abruptas que delimitan la cabecera del Barranco de Arguineguín, las planchas de la Cueva de la Niñas y del Lomo de La Palma y la divisoria de la Cruz Grande. El camino atraviesa las cabeceras de los más importantes barrancos meridionales, los de Soria y Chira, que forman la cabecera colgada del Barranco de Arguineguín. Los dos valles, de perfil transversal en artesa, discurren paralelamente separados por el Lomo de La palma, que indica la colmatación del antiguo valle mioceno excavado entre la antigua rampa de Ayagaures y el Macizo de Ojeda-Inagua-Pajonales.
Aunque participa de los rasgos climáticos de la mitad meridional de la Isla, en esta zona se producen las mayores precipitaciones, entre 400 y 500 mm. Son irregulares, de gran intensidad, y suelen caer en forma de chubascos violentos: por eso se decidió concentrar aquí la construcción de embalses, que fue posible gracias al sustrato rocoso impermeable.
Estos parajes estuvieron ocupados por extensos pinares, de los que aún quedan manifestaciones reseñables. Hoy, éstos proceden en su mayoría de las repoblaciones efectuadas a partir de la década de los años sesenta, que afectaron a la falda meridional del Macizo de Pajonales y a la divisoria entre Chira y Ayagaures. En los tramos medios es característico el matorral abierto de retamas, escobones y tabaibas.
En el pasado, las actividades agro-silvo-pastoriles articularon el territorio. Los valles fértiles fueron ocupados por cultivos de regadío para el autoconsumo y el abastecimiento del mercado comarcal; las laderas sufrieron el escalonamiento previo a la introducción de cereales, y los terrenos más ásperos se destinaron a la suelta de ganados. Surgieron así los pagos de Soria y Cercados de Araña, vinculados a los barrancos de Arguineguín y Chira y a su aprovechamiento agrícola: el uso de los caminos se asocia, pues, a la comunicación de estos dos núcleos poblacionales con otros próximos y con las áreas productivas aledañas.
Tras la instalación en la franja litoral del cultivo tomatero, ya en el siglo XX, se construyeron para su riego en los años 50 las presas de Las Niñas y Chira. Años más tarde, en 1971, se hizo el Embalse de Soria, el de mayor capacidad de la Isla, considerando también las favorables expectativas del inicio del turismo en el Sur. Las presas provocaron una radical transformación del paisaje, con el despoblamiento del interior en beneficio del litoral, de mayor pujanza económica gracias al turismo y a la agricultura de exportación.
La nueva estructura socioeconómica tuvo, entre otras consecuencias, la de difundir la cultura del ocio entre los habitantes de la Isla y la de reforzar la demanda de espacios de esparcimiento y de contacto con el medio natural. Así, los embalses más relevantes se transformaron en reclamo turístico para sus habitantes y los turistas, que, aunque se alojan generalmente en la costa meridional, también sienten el deseo de conocer el medio insular y se internan en el interior. Los antiguos pagos rurales comienzan entonces a desarrollar, junto a las tradicionales actividades agrarias, otras nuevas, relacionadas con la llegada ocasional de visitantes.
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acomodation (clik photo)
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Rural House "Pepita la de las flores"
Traditional Canarian country house, more than 250 hundred yeard old, newly restored maintaining the original structure and tradicional materials of stone and wood. It s located in the National Park area of Roque Nublo, in the centre of de island, amidst picturesque mountains scenery
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