Los caminos tradicionales
Hasta la construccion de las primeras carreteras a finales del pasado siglo, la actividades comerciales, sociales, culturales, politicas y religiosas de la poblacion necesitaban un intrincado sistema de caminos, senderos, serventias y veredas para desenvolverse. La red tradicional comenzar a formarse a raiz de la Conquista, aunque haya referencias a senderos aborigenes, en los que se observan las tecnicas constructivas que empleaban para facilitar el acceso a los lugares de culto o de almacenaje de alimentos y pertenencias.
El conjunto de senderos consolidado a finales del siglo XIX se centraba en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, desde la que partian las dos vias mas importantes: la de Galdar y la que llegaba a Telde. El camino de La Plata, ruta trashumante de la "Mesta chica", cerraba el circuito que unia Galdar y Tirajana. El del Norte discurria por Tamaraceite, donde se bifurcaba en dos ramales, uno que terminaba en Teror, pasando por San Jose del Alamo, y otro que por la costa atravesaba Tenoya, Arucas, San Felipe y Galdar hasta Agaete. Alla se dividia en dos, el interior (Agaete, Artenara y Tejeda) y el costero (Agaete, Tirma y Furel) que concluian en La Aldea. El camino del Sur transcurria por el Salto del Castellano, Jinamar, Telde, Carrizal de Ingenio, Tirajana, Punta de Maspalomas, Puerto Rico y Mogan, para finalizar igualmente en La Aldea.
Habia, ademas, senderos secundarios. Documentos del siglo XVI aluden al de la cumbre, desde Las Palmas de Gran Canaria, bordeando el Monte Lentiscal por Tafira, Santa Brigida, a enlazar en la Cumbre con el de La Plata. El de Teror partia de la Plaza de San Nicolas (Las Palmas de Gran Canaria) hacia la cima de la colina de San Francisco y recorria Almatriche, San Lorenzo, El Roman, La Cruz del Lomo Blanco, San Jose del Alamo, Miraflor, Puente del molino, Teror, Calderetas y Degollada de Constantino (Cruz de Tejeda), donde coincidia tambien con el de La Plata.
En la Cruz de Tejeda se articulaban los caminos del centro de la Isla y se comunicaban todas las comarcas. El camino de La Plata se convierte, por ello, en un eje fundamental en las comunicaciones de la Isla, pues en se cruzaban todos los caminos procedentes de la costa.
A pesar de la accidentada orografia, las distancias son relativamente cortas. En el pasado era frecuente ir a pie de La Aldea a Las Palmas de Gran Canaria en el mismo dia, para regresar a casa al siguiente. Por ello, quizaz no hubo una red importante de grandes infraestructuras de apoyo, como centros de hospedaje y descanso para caminantes y animales. Los cruces, las fuentes o pequenos nacientes servian de lugares de referencia o de descanso.
|